Municipio De Moca

Reciclaje de aceite Bio-diesel

Contamos con facilidades de reciclaje utilizando aceite de cocinar para crear bio-diesel. Ubicado en la parte de posterior de obras públicas,  se recolecta el aceite tanto en localizaciones residencial como comercial. Se cuenta con un mejor sistema para nuestro ambiente, mejores emisiones,  más eficiencia y combustión. Si usted desea cooperar pero no tiene forma de transportar el aceite se viaja a el establecimiento (periódicamente si es necesario) para recolectar el aceite. Si es un establecimiento se le provee con drones (drums) de 55 galones para que puedan depositar el aceite usado. Otro beneficio que recibe el establecimiento es una “Carta de Participación” para informar al público de la contribución al ambiente. 

 

Que se recopila:

-  Aceite vegetal usado, deben ser líquidos a temperatura normal, (No Crisco o manteca).

- Solo aceite de cocina (No aceite de motor).

-  Aceite de cocina no se debe mezclar con cualquier líquido (sin agua).

-  Separe partículas de comida del aceite (Si las partículas son muy peñas es aceptable).

Registro de Licitadores

La Oficina de Secretaria Municipal, les da la Bienvenida al Módulo del Registro de Licitadores, el cual ha sido creado para facilitar la certificación de los licitadores interesados en hacer negocios con el Municipio de Moca,  según establece la Ley.  La Ordenanza Número 23 y 24 Serie 2012-2013 que entró en vigor en el mes de mayo de 2013, establece que toda persona natural o jurídica interesada en licitar  en Subasta Formal deberá pagar  como cuota anual la cantidad de $100.00  y $50.00 para Subasta Informal.  Toda Compañía vendrá obligada a mantener al día la  información y documentos suministrados para permanecer activo. 

Valentín Pérez López

Nació el 21 de mayo de 1927, en el barrio Cuchillas de Moca.  Murió el 9 de junio de 1999 en Moca a la edad de 72 años.  Hijo de Felipe Pérez y Josefa López.  Valentín cursó estudios primarios en  Moca bajo muchos sacrificios, luego pasó a terminar su cuarto año en la escuela superior en Aguadilla.

Desde pequeño se caracterizó por ese don innato que Dios le dio de dibujar y pintar.  Sus maestros  de escuela primaria lo utilizaban para dibujar en la pizarra y decorar el salón.

El señor Juan Antonio (padre) se motivó y preocupó por Valentín, y le ayudó a conseguir una beca para continuar sus estudios.

Contrajo nupcias con la señora Ana González Cordero matrimonio del cual procrearon 4 hijos: Ariel, René Jr., Roberto y Ana Luz, de los cuales tiene 7 nietos: Janet, Kelvin, Tatiana, René, Zuleyra, Jesús y Josué.

Valentín ingresó a las fuerzas armadas de los Estados Unidos como ilustrador y fue veterano de la guerra de Korea.  Trabajó en la Base Ramey de Aguadilla hasta que ésta cerró.  Luego trabajó en distintas instituciones privadas y públicas.  En la pública dedicó sus últimos años de vida como maestro ilustrador en la Escuela Elemental Urbana de Moca.

Fue una persona humilde, buena, sencilla, pero sobre todo muy alegre.  Fue un artista completo, pintor que nunca estudió pintura, artesanía y esto lo convertía en un artista autodidacta o innato.  Pintaba al óleo, acrílico y acuarela, dibujaba al carbón y tallaba en madera cualquier figura.  Además, hacía esculturas en barro y yeso.  Pintó retratos de muchos políticos del país.  Tiene más de 500 obras de artes distribuidas por toda la isla, la mayoría de estas en Moca.

Entre sus obras se encuentran:  Busto de Mr. San Antonio (yeso), La vida (pintura, Jorge García), Las Tres Solteronas (Pintura, Versión de Valentín), Escudo de Moca (tallado), Los Tres Reyes Magos (tallado a mano), El Bautismo de Jesús (pintura iglesia católica), El Ángel de la Guarda (en madera y en tercera dimensión), La Virgen de la Monserrate (tallada en madera).

Trabajando en la escuela pública Valentín decía que para él lo más importante era recibir una sonrisa de los niños como de los adultos.  De cariño lo llamaban Don Vale, el viejo o el abuelo.  Allí adoptó a muchos perritos, gatos, pero sobre todo a sus queridas palomas.  Al acogerse al retiro se dedicó de lleno a restaurar las imágenes de las capillas católicas de los barrios, tallar en madera y pinturas de óleo.

 

Víctor Alfonso González

Nació en Moca y sus padres son Felipe González y Emilia (Milla) González.  Desde los 12 años comienza su carrera en el béisbol aficionado como lanzador, guardabosques y bateador.  Además, se destacó como boxeador, baloncelista, atleta y en levantamiento de pesas.

Participó con el equipo Clase A de Moca y Aguadilla en el béisbol aficionado.  En el béisbol superior participó casi toda su carrera con el equipo Tiburones de Aguadilla.  Perteneció al Club Exclusivo de los que ha conectado 500 incogibles o más en la Federación de Béisbol Aficionado de Puerto Rico.  El 20 de diciembre de 1987 fue exaltado al Salón de la Fama del Béisbol Aficionado Puertorriqueño.  También, fue director de escuelas y se dedicó a escribir poesías, cuentos y narraciones.

 

 

 

 

Segundo (Bury) Cabán Hernández

Nació el 23 de abril de 1923.  Sus padres fueron Segundo Cabán y Felicita Hernández.  Desde temprana edad comenzó en la música en actividades escolares.  Contrajo nupcias en 1937 con Angelina Sosa donde procrearon cinco hijos.  Luego se casó con Aida Méndez y procrearon un hijo.

En el año 1949 ingresó en la Fuerza Armada de EU, donde recibió el rango de Platoon Sargent, al regreso de la guerra comenzó su vida artística profesional.  Organizó su primer trío “Los Aguadillanos”, el cual lo componían Tatín Vale, Pablo Fernández, Jim Pérez y Bury Cabán.

Su primera grabación fue para “Mardy Company”, y su primera interpretación, “Si me dan Pasteles”.  Para el 1950 viajó a los Estados Unidos para continuar sus grabaciones, a las que se unió Yomo Toro, uno de sus mejores compañeros con el que grabó sus mejores éxitos en su carrera artística.  Ejemplo de estos son: “Amor con Amor se Paga”, “No quiero ser tu Amante”, “Convicto de Amor” y otros.

Aparte de ser uno de los mejores boleristas de Puerto Rico, también era conocido como uno de los mejores interpretes fue: “Mamá Vieja”.  Perteneció a los “Cuatro Ases de Puerto Rico” participando en la grabación de un disco de larga duración.

Para el año 1968 viajó nuevamente a los Estados Unidos donde hizo un debate musical con su hijo José Cabán, mejor conocido como Paíto.

Bury Cabán fue presentado en Estados Unidos junto a la gran  artista Libertad Lamarque.  Años tras años el artista mocano, Bury Cabán, fue presentado en las fiestas patronales de su pueblo lo cual lo llenaba de mucho orgullo.  En la culminación de su vida artística  sus logros mayores fueron; declararlo príncipe del Tango en Puerto Rico en el Festival celebrado en el pueblo de Isabela, dedicado a Carlos Gardel.

Además de cantar, se destacó en la ebanistería, artesanía y en la construcción.  Fue también quien construyó la primera Iglesia Adventista de Moca.  El 1 de noviembre de 1983 tuvo un derrame cerebral que lo mantuvo en cama.  Aún así desde su lecho de enfermo siempre recordaba a la gente de su pueblo y los llevaba en su corazón, tanto así, que en su última grabación le dedica su mejor canción a su pueblo, “Mocano Soy”.